Zonas de Riesgo en el Estado Mérida

Vulnerabilidad de los desastres naturales en Merida

Muchos países se muestran cada vez más vulnerables ante conflictos violentos o desastres naturales que pueden borrar años de desarrollo e intensificar la pobreza y la desigualdad.

El último gran sismo acaecido en la Zona de Fallas de Boconó es conocido como “el gran
terremoto de Los Andes Venezolanos” ocurrido en 1894. Este evento tuvo una intensidad
superior a los 7 grados en la escala de Richter y causó la muerte de más de 350 personas en
todo el estado Mérida. Después de 110 años no se ha registrado un sismo similar

LA FALLA DE BOCONO

Geomorfológicamente, la Falla de Boconó se manifiesta por una serie de valles alineados, depresiones lineales y otros rasgos alineados en un corredor de 1 a 5 km de ancho, orientado, aproximadamente, en dirección N 45° E y a lo largo de unos 500 km en la parte central de los Andes Venezolanos, entre la depresión del Táchira y el Mar Caribe. Al este de Morón, a lo largo de la costa del Caribe, ella se continúa en las fallas de Morón y El Pilar. Hacia el suroeste, termina en una serie de corrimientos y fallamientos inversos en la depresión del Táchira, al extremo norte de la Cordillera Oriental de Colombia. Es la mejor conocida de todas las fallas de Venezuela porque fué una de las primeras en ser reconocida (Rod, 1956), posee una fuerte expresión topográfica y está claramente expuesta a todo lo largo de su extensión. Su movimiento rumbo-deslizante se refleja, principalmente, en el desplazamiento de estructuras pleistocenas. La mayoría de los grandes terremotos ocurridos en tiempos históricos en el occidente de Venezuela, han sido asociados con movimentos de este corredor de fallas. Aunque algunos autores han postulado un desplazamiento principal en sentido normal a lo largo de la Zona de Fallas de Boconó (Shagam, 1972, 1975; Giegengack et al., 1976) y solo movimientos menores rumbo-deslizantes, más recientemente, un detallado estudio de evidencias neotectónicas a lo largo de toda su extensión (Schubert,1980a, 1982, 1984) ha revelado la existencia en esta zona de grandes cuencas cenozóicas (cenozóico tardío) de tracción (pull-appart basins), en las cuales, sin embargo, se pueden evidenciar grandes desplazamientos locales verticales (normales), separados por estrechos segmentos de fallas, con un claro desplazamiento de rumbo lateral-derecho.

FALLA DE LA HECHICERA

Hablando de amenazas naturales, de vulnerabilidad y de riesgo, hay que
destacar, que la tubería matriz del agua de la ciudad de Mérida, pasa exactamente por la
corona del deslizamiento de la Vuelta
Es este un interesante caso de lo que es el
concepto de vulnerabilidad. Cuando ocurra un temblor fuerte a lo largo de esta falla,
extremadamente activa, o se produzca un movimiento sísmico que reactive, aunque sea
un poco este deslizamiento, la ciudad se va a quedar sin agua. La enorme tubería matriz,
de un diámetro increíble, probablemente colapsará.

Inundaciones en el Área

Metropolitana de Mérida

el área analizada se extiende
desde la quebrada La Virgen, en Los Aleros, arriba de Tabay hasta la quebrada La Sucia
en Las González, donde su cauce señala el límite entre los municipios Campo Elías y
Sucre. La cuenca más importante es la del rio Chama, que constituye el eje hidrográfico
dominante, con una dirección noreste-suroeste. Al mismo le cae un conjunto de
quebradas y ríos pequeños, todos con un comportamiento torrencial, es decir, con
crecidas repentinas de alto arrastre de sedimentos, piedras y troncos.

Destacando las crecidas del 30 y 31
de octubre del año 2001 de la quebrada La Pedregosa, que afectó la Pedregosa baja
ocasionando pérdidas millonarias.

La quebrada Gavidia no tiene graves problemas de transporte de materiales, el problema reside en la gente que
ha invadido la quebrada. Toda la zona que va desde la urbanización San José hasta los
Bomberos es de altísimo riesgo. La quebrada La Resbalosa su cuenca no es tan grande,
por lo tanto, tiene una capacidad de unos 30 mts3/seg; sus daños no son muy graves. Sin
embargo, su socia, La Pedregosa, si lo es, ya que puede producir tranquilamente 80
mts3/seg. La zona baja de La Pedregosa es altamente riesgosa. El río Albarregas, viene
más o menos tranquilo hasta que llega al barrio Simón Bolívar, cualquier día una
crecida puede llegar a los 120 mts3/seg, cuando eso suceda, va a haber una tragedia en
todo ese barrio vecino al Albarregas. El río continúa por el parque y cuando llega a laentrada de Los Curos, se encuentra con una serie de viviendas que se han construido en
sus márgenes, lamentablemente, todas esas viviendas están condenadas a desaparecer.
El río Chama venía bien antes, pero ahora, con el crecimiento de la zona de Chamita
donde hay una densidad habitacional muy alta, se producen iguales problemas. La gente
se vuelve a meter en el río, este va a reclamar sus espacios, y con el tiempo se producirá
un colapso.

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